Contexto clínico

La deficiencia horizontal del reborde alveolar sigue siendo una de las situaciones más frecuentes antes de la colocación de implantes. En la práctica clínica, el dilema no es simplemente elegir entre injerto autógeno o biomaterial, sino decidir qué combinación aporta estabilidad mecánica, volumen suficiente, baja morbilidad y una base biológica razonable para el defecto concreto.

El injerto óseo autógeno en bloque ha sido considerado durante décadas el patrón de referencia por su capacidad osteogénica, osteoinductiva y osteoconductiva, además de su comportamiento como estructura rígida. Sin embargo, exige un sitio donante, aumenta el tiempo quirúrgico y puede asociarse a morbilidad, parestesia, dolor, dehiscencia, reabsorción parcial o necesidad de reentrada. Los biomateriales, por su parte, reducen o evitan la toma autógena, pero no todos ofrecen la misma estabilidad tridimensional ni el mismo grado de sustitución por hueso vital.

Criterios de comparación

La decisión debe partir de la morfología del defecto. En defectos horizontales moderados, con paredes remanentes favorables, vascularización adecuada y posibilidad de estabilizar el injerto bajo una membrana, la regeneración ósea guiada con partículas puede ser suficiente. En defectos extensos, no contenidos, con colapso vestibular marcado o necesidad de reconstruir una arquitectura que soporte el contorno periimplantario, el componente estructural del bloque puede ser determinante.

Los criterios prácticos incluyen anchura residual, altura ósea disponible, necesidad de aumento vestibular, calidad de tejidos blandos, posibilidad de cierre primario sin tensión, riesgo periodontal o periimplantario, hábito tabáquico, control metabólico, demanda estética, experiencia del operador y aceptación del paciente respecto a morbilidad del sitio donante.

Injerto en bloque autógeno

El bloque autógeno, habitualmente obtenido de rama mandibular, mentón o zonas extraorales en defectos mayores, ofrece una ventaja mecánica clara: puede fijarse con tornillos y mantener un contorno en defectos no contenidos. Su indicación más sólida se sitúa en aumentos horizontales importantes, reconstrucciones vestibulares en sector estético y situaciones en las que el defecto no permite confiar solo en partículas bajo membrana.

Su principal limitación es la morbilidad. La toma intraoral puede producir dolor, inflamación, alteraciones sensitivas y limitación funcional transitoria. Además, el volumen obtenido es limitado y puede existir reabsorción del injerto durante la cicatrización. La técnica requiere adaptación íntima del bloque al lecho receptor, perforaciones corticales cuando estén indicadas, fijación rígida, relleno de espacios con partículas y cobertura con membrana si el caso lo requiere.

El injerto autógeno no debe interpretarse como garantía de éxito. La exposición del bloque, la dehiscencia de la herida, la infección, la movilidad del injerto o un cierre deficiente pueden comprometer el resultado. En clínica avanzada, su ventaja no está en ser una opción universal, sino en aportar estructura donde el biomaterial particulado no puede mantener la forma por sí solo.

Biomateriales particulados y bloques sustitutos

Los biomateriales particulados incluyen aloinjertos, xenoinjertos y materiales aloplásticos. Su uso en regeneración horizontal suele depender de una membrana que estabilice el coágulo, excluya el tejido blando y mantenga el espacio. La evidencia reciente obliga a matizar una idea clásica: añadir hueso autógeno particulado a un sustituto no siempre mejora de forma significativa la ganancia horizontal.

La revisión sistemática y metaanálisis de Meza-Mauricio et al. incluyó ensayos clínicos aleatorizados sobre regeneración horizontal y no encontró una diferencia estadísticamente significativa en ganancia ósea horizontal al combinar autógeno con aloinjerto frente a aloinjerto solo. Este resultado no elimina el valor biológico del autógeno, pero sí cuestiona su uso rutinario cuando el defecto puede resolverse con un sustituto estable y una técnica adecuada.

Los bloques xenogénicos o alogénicos buscan reproducir la función estructural del bloque autógeno sin sitio donante. La revisión de Christensen et al. sobre bloques xenogénicos frente a bloques autógenos no identificó diferencias significativas en supervivencia implantaria a corto plazo ni en ganancia horizontal, aunque subrayó la limitación de los datos, la presencia de complicaciones de cicatrización y la necesidad de resultados largos. Los bloques sustitutos, por tanto, son prometedores, pero no equivalen automáticamente al bloque autógeno en todos los escenarios.

Evidencia comparada

El consenso ITI sobre aumento horizontal en maxilar anterior considera el aumento horizontal una opción fiable para permitir una posición tridimensional correcta del implante. También señala que la ganancia media en abordajes diferidos puede situarse aproximadamente entre 2,2 y 5 mm, pero reconoce que no hay datos suficientes para declarar superioridad clara de un método o material sobre otro. Esta prudencia es importante: la literatura muestra resultados favorables, pero heterogeneidad alta en diseños, defectos, materiales, membranas, mediciones y tiempos de seguimiento.

El 7.º consenso ITI de 2023 añade un punto clínico relevante: una pared ósea vestibular fina, por debajo de 1,5 mm tras la colocación del implante en rebordes cicatrizados, se asocia a resultados menos favorables. En defectos de dehiscencia tratados simultáneamente con regeneración guiada se observaron mejores resultados radiográficos y clínicos que en defectos no aumentados durante la cicatrización inicial. Esto refuerza que la pregunta no es solo cuánto hueso se gana, sino si el volumen obtenido protege el implante y estabiliza el complejo periimplantario.

Los ensayos recientes sobre bloques alogénicos personalizados y bloques xenogénicos collagenados aportan señales interesantes. El estudio aleatorizado de Wang et al. comparó bloques alogénicos personalizados con bloques autógenos y evaluó ganancia horizontal, reabsorción, dolor y hallazgos histológicos a seis meses. El estudio piloto split-mouth de Marques et al. informó mayor ganancia horizontal con bloques xenogénicos collagenados, aunque con menor densidad y menor porcentaje de tejido mineralizado que los bloques autógenos. Estos datos son útiles, pero deben interpretarse como evidencia emergente, no como sustitución definitiva del estándar.

Lectura crítica de la evidencia

Lo suficientemente establecido: regeneración horizontal con injerto autógeno en bloque en defectos no contenidos o de alta demanda estructural; regeneración ósea guiada con partículas y membrana en defectos moderados y contenidos; planificación mediante CBCT, incisiones que permitan cierre pasivo y fijación estable del material.

Aún en desarrollo: bloques alogénicos personalizados, bloques xenogénicos collagenados, membranas reabsorbibles o no reabsorbibles seleccionadas según defecto, y combinaciones con fibrina rica en plaquetas inyectable. Un ensayo clínico de Zahedi et al. evaluó aloinjerto particulado con o sin i-PRF en aumento horizontal, lo que ilustra el interés por mejorar cicatrización y calidad del tejido, aunque la indicación debe apoyarse en resultados reproducibles.

No lo trataría como estándar o no estándar: extrapolar materiales nuevos a defectos severos sin seguimiento suficiente, sustituir el análisis quirúrgico por promesas comerciales de biomateriales o asumir que una ganancia radiográfica temprana equivale a estabilidad volumétrica a largo plazo.

Recomendación práctica

En defectos horizontales moderados, contenidos y con buena disponibilidad de tejidos blandos, la GBR con biomaterial particulado y membrana puede ser una primera opción razonable, especialmente si evita morbilidad innecesaria. En defectos vestibulares amplios, crestas muy estrechas o sector anterior con exigencia estética, el bloque autógeno sigue teniendo un papel estructural importante, a menudo combinado con partículas para regularizar contornos y reducir reabsorción.

Los bloques alogénicos o xenogénicos pueden considerarse cuando se busca reducir morbilidad del sitio donante, pero conviene informar al paciente de que la evidencia a largo plazo es más limitada y que las complicaciones de tejidos blandos siguen siendo críticas. En centros con flujo digital y cirugía regenerativa avanzada, como Ocean Clinik, la selección del material debe integrarse con CBCT, encerado protésico, posición final del implante y manejo de tejidos blandos, no decidirse como una elección aislada de biomaterial.

Conclusiones clínicas

El injerto en bloque y los biomateriales no compiten como soluciones absolutas. Responden a necesidades diferentes. El bloque autógeno aporta estructura, biología y capacidad reconstructiva en defectos exigentes, a costa de mayor morbilidad y complejidad. Los biomateriales reducen la agresión quirúrgica y pueden ser suficientes en defectos favorables, pero dependen de estabilidad, membrana, cierre primario y selección correcta del caso.

La decisión clínica debe formularse así: qué volumen se necesita, qué forma debe mantenerse, qué riesgo de exposición existe, qué morbilidad es aceptable y qué evidencia respalda el material elegido. En regeneración ósea horizontal, el éxito rara vez depende de un material aislado; depende de diagnóstico tridimensional, técnica, biología local, cierre sin tensión y mantenimiento periimplantario.

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FUENTES

1. Christensen JG, Grønlund GP, Georgi SR, Starch-Jensen T, Bruun NH, Jensen SS. Horizontal Alveolar Ridge Augmentation with Xenogenic Block Grafts Compared with Autogenous Bone Block Grafts for Implant-retained Rehabilitation: a Systematic Review and Meta-Analysis. *J Oral Maxillofac Res.* 2023;14(2):e1. DOI: 10.5037/jomr.2023.14201.

2. Meza-Mauricio J, Furquim CP, Dos Reis LD, et al. How efficacious is the combination of substitute bone graft with autogenous bone graft in comparison with substitute bone graft alone in the horizontal bone gain? A systematic review and meta-analysis. *J Clin Exp Dent.* 2022;14(8):e678-e688. DOI: 10.4317/jced.59087.

3. Jensen SS, Aghaloo T, Jung RE, et al. Group 1 ITI Consensus Report: The role of bone dimensions and soft tissue augmentation procedures on the stability of clinical, radiographic, and patient-reported outcomes of implant treatment. *Clin Oral Implants Res.* 2023;34 Suppl 26:3-16. DOI: 10.1111/clr.14154.

4. Wang Y, Zhang Y, Miron RJ, et al. Clinical and radiographic outcomes of customized allogeneic bone block versus autogenous bone block for ridge augmentation: 6 Month results of a randomized controlled clinical trial. *J Clin Periodontol.* 2022. DOI: 10.1111/jcpe.13714.

5. Marques E, Cosmo LAM, Teixeira ML, de Macedo LGS, Aloise AC, Pelegrine AA. Horizontal Bone Augmentation With Autogenous and Collagenated Xenogeneic Bone Blocks: A Split-Mouth Prospective Clinical, Tomographic, and Histological Pilot Study. *J Oral Implantol.* 2023;49(3):253-261. DOI: 10.1563/aaid-joi-D-22-00115.

6. Zahedi L, Mohammadi M, Kalantari M, Arabsolghar M, Ranjbar H. Horizontal ridge augmentation with particulate cortico-cancellous freeze-dried bone allograft alone or combined with injectable-platelet rich fibrin in a randomized clinical trial. *Clin Implant Dent Relat Res.* 2024;26(1):127-137. DOI: 10.1111/cid.13295.

7. ITI Consensus Database. Horizontal Ridge Augmentation in the Anterior Maxilla: consensus statements and treatment guidelines. URL: https://academy.iti.org/academy/consensus-database/consensus-statement/-/consensus/horizontal-ridge-augmentation-in-the-anterior-maxilla/1215.